La crisis de la vivienda
Este verano, por casualidad, encontré una entrevista a Ismael Clemente, CEO de Merlin Properties, la mayor empresa inmobiliaria de España. Además de su afabilidad -siempre insiste en que esa cercanía que muestra se debe a que es de Badajoz y estudió en los jesuitas- y de lo extraordinaria que ha sido su biografía hasta convertirse en el CEO de una de las treinta y cinco empresas españolas más importantes, me pareció muy interesante su opinión acerca del mercado de la vivienda. Lo primero que señaló cuando el entrevistador le preguntó sobre este asunto es que su empresa no trabaja con vivienda, solo centros comerciales, oficinas, naves industriales para logística y, ahora, centros de datos. Y la causa de esta decisión es muy clara: el mercado de la vivienda es un mercado ideológicamente muy expuesto a la acción de los políticos y, por consiguiente, no se puede hacer negocio en un sector de la economía que está permanentemente expuesto a ocurrencias electoralistas. Pero no se conten...