EL PP, COMO DE COSTUMBRE, PRETENDE TRAICIONAR A SUS VOTANTES
El PP está empeñado en traicionar a sus votantes, una vez más. La pesadilla del "marianismo" se cierne sobre nosotros, los votantes de la derecha. Desolador, sencillamente. Hace una semana robaron de manera descarada la soberanía a los valencianos que vota(mos) a Carlos Flores y ya sabíamos de su condena. En la campaña, que este tema fue martillo de herejes, no se dijo nada y Mazón jamás se pronunció sobre eso. Sin embarto, hete aquí que Sémper, paradigma del "sorayismo", que es la enfermedad senil del "marianismo", dio una rueda de prensa donde puso como línea roja a un candidato que había sido respaldado por el 12% de los valencianos, es decir, por 302.900 ciudadanos. Afortunadamente, Carlos Mazón, que ha mostrado ser el más listo de la clase, pactó rápido con Vox y Vicente Barrera, gran torero -amanoletado y muy vertical- y abogado, será vicepresidente asumiendo la cartera de Cultura. A pesar de la decepción por lo de Carlos Flores, el nombramiento de Barrera y el contenido del pacto, que es excelente, me reconfortaron.
Sin embargo, el PP, que no aprende, siempre está dispuesto a defraudarnos. El último estrambote es Extremadura, donde el PSOE ganó las elecciones por seis mil quinientos votos, pero el PP junto con Vox -repito, JUNTO con Vox- puede sumar mayoría abosluta y, por segunda vez en la historia, gobernar la comunidad extremeña. Esto es, el PP NO ganó las elecciones y solo por pacto con Vox puede alcanzar la mayoría absoluta y formar un gobierno estable. Esta cuestión parece que María Guardiola, la líder del Partido Popular en Extremadura, aún no ha sido capaz de aprehenderla y vaga por los medios de comunicación diciendo que quiere gobernar en solitario. Alguien le debería decir, y asegurarse de que lo entienda, que ha perdido las elecciones, por lo que no es posible gobernar en solitario. Si quisiera gobernar en solitario, debería haber conseguido mayoría absoluta, como Moreno Bonilla o Ayuso. Por consiguiente, el discurso de ayer de María Guardiola fue bochornoso, acusó a Vox de tener trazo gordo e inmediantamente se dispuso a coger la brocha para repitir todos los mantras de la izquierda. El resultado previsible son elecciones en otoño en las que, casi seguro, ganará el PSOE y seguirá gobernando sine die en las tierras de Francisco Pizarro. ¡Han resucitado a Vara!, que estaba muerto y ahora, viendo teatro que el PP ha montado, quiere presentarse a las elecciones. Sinceramente, no espero que la situación cambie, pues lo que ayer dijo María Guardiola abochorna y, realmente, espero que el PP prescinda de ella más pronto que tarde porque es un verdadero cáncer en el partido. No se puede demonizar al partido con el que has alcanzado acuerdos de gobierno en ciento cuarenta ayuntamientos y has pactado el gobierno de la Comunidad Valenciana. Estimada María: cuando todos los elogios provienen de gente que jamás te votaría -Cadena Ser, Wyoming, Jordi Évole, etc.- es que te has equivocado
En las Islas Baleares estamos en una situación parecida: la candidata del PP, Marga Prohens, ganó pero no consigue firmar un acuerdo de gobierno con Vox. El principal punto de desacuerdo es el modelo educativo: Vox pretende gantizar el derecho a los padres de poder elegir la lengua vehicular en todos los tramos de la educación mientras que el PP solo hasta los seis años. El PP asume el ideario pancatalanista tratando de imponer un modelo lingüístico nacionalista. Bien en cierto que en Galicia ocurre algo similar, y Feijóo, en este asunto, es un nacionalista "cordial", pero en este asunto Vox tiene razón, mucha razón.
Yo iba a votar a Feijóo en las generales el veintitres del julio porque echar a Sánchez es una prioridad. Ahora bien, si se repite el espectáculo extremeño en Aragón y Baleares, me lo pensaré seriamente y no por votar a Vox, donde el falangista Buxadé ha tomado el mando, sino por pasarme a la abstención. Es un verdadero drama. No se puede pretender articular una alternativa asumiento de facto los planteamientos del rival. Feijóo no puede salir a empatar, debe salir a ganar y lo tiene sencillo. No puedo nos podemos permitir ser pesimistas, pero a veces los partidos no nos dejan otro remedio.
P.D. Todo este revuelo podía haberse evitado facilmente habiendo pactando en todo lugar, desde Baleares a Cantabria pasando por Extremadura, con Vox que es el único socio con el que el Feijóo llegará a la Moncloa. Pero claro, eso conlleva quitarse los complejos y el PP es incapaz de hacerlo.
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